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sábado, 9 de octubre de 2010

Con la boca pequeña o a puerta cerrada

Seguimos con el tema de la solicitud de libertad para Liu Xiaobo. A última hora, a pesar de la reticencia del Ministerio de Exteriores (por lo visto vamos a dejar de ser el mejor amigo de China en la UE, que dime con quién andas...), España se sumaba a la petición de Francia, Alemania y Reino Unido.

La UE no se atreve a hacerlo en público. Parece que a China no le importa que le pidan democracia siempre que no haya periodistas delante y no se entere la disidencia. Así que la UE hace sus demandas a puerta cerrada, no se vayan a enfadar los chinos estos (que son de aúpa).

viernes, 8 de octubre de 2010

Dos de tres

Por lo visto, Obama sí que ha pedido la liberación del nuevo Premio Nobel de la Paz. Ahí me equivoqué.

Con Francia y Alemania, acerté.

España: no sabe, contesta.

Los nórdicos le tosen a China

Me es igual que esos benditos países estén llenos de asesinos como aseguran los escritores de novela policíaca nórdica; para todo lo que no sea tomar el sol, hay que mirar al norte. No van y le dan el Nobel de la Paz a Liu Xiaobo (igual les perdono lo de Obama, me han demostrado que no son tan lacayos como me temía).

Y tras el anuncio, todos a retratarse. A ver qué países piden la liberación del flamante Nobel de la Paz y a ver quiénes se ponen a silbar como si no fuera con ellos la cosa. Seguro que España no se mete en berenjenales, que con China nos jugamos mucho y no está el horno para hacerse el gallito. Supongo que Francia y Alemania deben haber pedido ya la liberación de Liu Xiaobo, y que los EE.UU. no harán gala de solidaridad entre premiados y se van a callar, fijo.

A pesar de que China lleva meses amenazando al comité del Premio Nobel de la Paz con todo tipo de represalias comerciales, esta buena gente (nunca mejor dicho) han hecho caso omiso y se la han jugado, como les habían pedido el Dalai Lama y Václav Havel.

Y encima es que el anuncio llega después del Nobel de Literatura a Vargas Llosa, que ahí tuvimos que ver a nuestro presidente y demás autoridades más ufanos que si se lo hubieran dado a ellos. Todos a rajar, que parecía que habíamos vuelto a ganar el dichoso Mundial. Tanta declaración para seguirla de tanto silencio... qué poco discreto va a quedar esto.

Suerte que se trataba de un gobierno progresista. Qué mal vamos, señor.

sábado, 12 de diciembre de 2009

La guerra es siempre injusta

Como a muchos, me resultó muy llamativo en su momento el anuncio de la concesión del Premio Nobel de la Paz a Barack Obama por el motivo que él mismo mencionó en su discurso en Oslo; porque se le ha dado al principio de su mandato. En mi opinión, se le ha otorgado por sus buenas intenciones y no por una buena labor de su Gobierno; lo cual es un error. En inglés hay un dicho, algo así como que de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno. También se suele decir que el infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo, de buenas obras. Pues eso, buenas intenciones y carisma le sobran a Obama; eso está claro. Pero habría que dejar los premios para dentro de unos añitos; no sea que no lleguemos a ver grandes acciones por su parte (ojalá me equivoque, por lo mucho que nos jugamos todos).
He leído su discurso de aceptación del premio por pura curiosidad, tras ver en el periódico que los supervivientes de Hiroshima (ciudad a la que espero ir estas navidades, para visitar el museo y el parque conmemorativo, monumentos por la paz) y Nagasaki se han sentido defraudados por el escaso pacifismo mostrado por el Presidente norteamericano. Que ya es tener fe en la humanidad, digo yo. Tras pasar por lo que pasaron, aún tienen semejantes esperanzas. Optimismo puro. Me he encontrado con un texto lleno de excusas para el despliegue militar en Afganistán, trufado de citas de Martin Luther King y su adorado Presidente Kennedy, menciones a Gandhi y a las atrocidades de la segunda guerra mundial. Pero hubiera estado bien, efectivamente, que si al hombre le han dado el premio (básicamente) por su iniciativa para eliminar en un futuro los arsenales nucleares existentes en el mundo (un brindis al sol, me parece a mí), no pasara tan de puntillas por las bombas atómicas que tan alegremente y con tan poco fundamento lanzó su país sobre esas ciudades japonesas. Porque mucho hablar de civiles, pero justamente allí murieron muchísimos niños, ancianos, mujeres... lo lógico si tiras una bomba sobre una ciudad, vaya, que le das a los colegios.

A mí me ha apenado la frase "un movimiento no violento no hubiera podido detener a los ejércitos de Hitler
" para argumentar que a veces la guerra es necesaria. Hitler no hubiera llegado a estar al frente de esos ejércitos sin que le votara antes una población acuciada por la crisis económica y le apoyaran después, de forma más o menos velada, otros países. Hitler no se generó espontáneamente; fue el resultado de una serie de circunstancias. Y es ahí donde los movimientos no violentos pueden hacer mucho para evitar guerras. Sé que Obama no es responsable de la historia de su país, ni de los gobiernos que le han precedido; pero no veo cómo puede justificar la guerra en Irak (por mucho que tenga las manos atadas en ese tema). Sadam Hussein había cometido durante años innumerables atrocidades que por lo visto no merecieron que los EE.UU. salvaran a los iraquíes. Y luego se empeñaron en sacarles las castañas del fuego cuando a ellos les vino bien, con un criterio un tanto curioso y con una guerra indefendible en la que han pagado el pato los mismos de siempre y se han enriquecido también los de siempre. Lo malo de estas "guerras justas" de EE.UU. es que siempre se ve su mano aupando en la sombra a los enemigos del mundo. Ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Pero los que se mueren son mayoritariamente los otros.

Se puede leer el discurso de Obama
aquí.