La historia no es muy sofisticada, desde luego, y el espectador conoce buena parte del argumento por adelantado. La sucesión de muertes por aspersión en la silla del barbero resulta un tanto mecánica (quizás era lo que se pretendía). Los malos son muy malos, los jóvenes muy ingenuos... Pero hay que reconocer que la película no se hace pesada en ningún momento, ni siquiera a los espectadores menos amantes de los musicales. Las canciones son el diálogo, no son superfluas (un gran acierto), los actores no permanecen estáticos mientras cantan y los escenarios tienen un gran atractivo visual. Pero la gran baza de Burton es sin duda alguna su actor principal, un hipnótico y torturado Johnny Depp que interpreta magistralmente al barbero londinense (con su acento y todo) y que seduce desde el primer instante con su voz y su forma de cantar.
Depp se adueña de la película salvándola así de ser algo ya visto y convirtiéndola en toda una sorpresa. Por el camino se deja algunas "víctimas" a las que hace sombra sin piedad. La primera, la propia Bonham-Carter, que se nota que aprovechó las clases de canto que tomó durante meses y que está estupenda en su papel; seguida de los demás actores (magnífico, como siempre, Alan Rickman, quien se marca un dúo memorable, "Pretty Women", con Depp). Al final, sólo Depp permanecerá en la memoria (él y su voz).
P.D.I. La verdad es que me empiezo a plantear si no será que me gustan los musicales (toda la vida pensando que no...). Los de mi generación (producto del "baby boom") somos, por lo general, poco dados a este género. Quizá se deba a una infancia marcada por los niños cantores de la España profunda que se estilaban en aquella época sin diversidad de canales de televisión, o por las pelis de Doris Day (que ahora no estoy muy segura de si cantaba o no, pero a mí me resultaba muy traumática). Pero creo que no, que no me gustan (he visto musicales en Londres y me ha parecido que estaban muy bien hechos, pero tanto cántico sin motivo aparente...). Lo que me gustan son las películas en las que las canciones no sobran, no son un mero acompañamiento, sino parte de la esencia de la historia . Y esta de Burton sería un ejemplo. Pero, sobre todo, me encantó la adaptación que hizo Kenneth Branagh de Love's Labour's Lost (y me han gustado todas las que ha hecho de Shakespeare), con unos números sensacionales y sorprendentes que no traicionaban en absoluto (sino más bien todo lo contrario) el espíritu original de la obra.
P.D.II. Retiro el vídeo más de un año después de publicado; porque ya no está disponible por problemas de derechos de autor. Qué lástima, la verdad; es algo que no puedo entender.
Depp se adueña de la película salvándola así de ser algo ya visto y convirtiéndola en toda una sorpresa. Por el camino se deja algunas "víctimas" a las que hace sombra sin piedad. La primera, la propia Bonham-Carter, que se nota que aprovechó las clases de canto que tomó durante meses y que está estupenda en su papel; seguida de los demás actores (magnífico, como siempre, Alan Rickman, quien se marca un dúo memorable, "Pretty Women", con Depp). Al final, sólo Depp permanecerá en la memoria (él y su voz).
P.D.I. La verdad es que me empiezo a plantear si no será que me gustan los musicales (toda la vida pensando que no...). Los de mi generación (producto del "baby boom") somos, por lo general, poco dados a este género. Quizá se deba a una infancia marcada por los niños cantores de la España profunda que se estilaban en aquella época sin diversidad de canales de televisión, o por las pelis de Doris Day (que ahora no estoy muy segura de si cantaba o no, pero a mí me resultaba muy traumática). Pero creo que no, que no me gustan (he visto musicales en Londres y me ha parecido que estaban muy bien hechos, pero tanto cántico sin motivo aparente...). Lo que me gustan son las películas en las que las canciones no sobran, no son un mero acompañamiento, sino parte de la esencia de la historia . Y esta de Burton sería un ejemplo. Pero, sobre todo, me encantó la adaptación que hizo Kenneth Branagh de Love's Labour's Lost (y me han gustado todas las que ha hecho de Shakespeare), con unos números sensacionales y sorprendentes que no traicionaban en absoluto (sino más bien todo lo contrario) el espíritu original de la obra.
P.D.II. Retiro el vídeo más de un año después de publicado; porque ya no está disponible por problemas de derechos de autor. Qué lástima, la verdad; es algo que no puedo entender.
