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miércoles, 5 de enero de 2011

La clave de la obra de Murakami

La da él mismo en un artículo titulado (no muy acertadamente, a mi entender) "Realidad A y Realidad B", publicado en una traducción justita y con problemas de maquetación (qué daño hace a la vista que se coman los espacios entre las palabras, y qué poca justificación tiene tamaño error) en La Vanguardia justo antes de navidades (cuando estaba aún más "entretenida" que ahora).

Murakami escribe: "el papel de una historia es mantener la solidez del puente espiritual construido entre el pasado y el futuro". Y aunque pueda decirse de tantas novelas (suyas y de otros escritores), me recordó la interesante sesión que dedicaron no hace tanto (o se me pasa a mí el tiempo muy deprisa) los Novelantes a Kafka en la orilla.

Os deseo un año lleno de interesantes lecturas y películas, pero también con viajes / paseos / excursiones (me pido lo mismo). No abandonéis las ilusiones y ellas no os abandonarán a vosotros (proclamo). Espero poder dejarme caer de vez en cuando por aquí. De mi tintero, mejor no hablar (reventó y lo puso todo perdido, el muy cochino).

martes, 8 de abril de 2008

Sándor Márai ataca de nuevo

En la tertulia de este mes de Novelantes se habló de la novela que desencadenó la "sandormanía", El último encuentro; la primera obra de Sándor Márai que publicó en español la editorial Salamandra. Escrita en 1956, en su autoexilio estadounidense, se trata quizá de una de sus obras más conseguidas (en comparación con Divorcio en Buda y La mujer justa, por ejemplo).
El escritor húngaro (
"húngaro apátrida" en sus palabras) escribía sobre burgueses; lo cual, de entrada, no explicaría su éxito comercial una década después de su suicidio (otro escritor suicida octogenario, como Kawabata, el Nobel japonés). Aunque no todas las novelas de Márai que se han traducido al inglés, al español y al italiano (por mencionar tres mercados en los que me consta que ha arrasado) han gozado del mismo éxito, no deja de llamar la atención que se hayan vendido tan bien obras escritas hace más de 50 años (70, en el caso de Divorcio...) que hablan de un mundo tan decadente y lejano para el lector actual. Novelas muy bien escritas, desde luego, que recrean magníficamente ambientes irrecuperables.
Márai
es un escritor que ha "envejecido" bien porque nunca fue moderno; se quedó al margen de toda experimentación estética, de toda vanguardia. Admirador de Kafka, de Stendhal y Balzac, puede que sea ese clasicismo moderno el que le ha acercado a los lectores del siglo XXI. Su estilo y un tema muy contemporáneo, recurrente en sus obras (que suelen contener largos monólogos): la soledad.
Sea como fuere, e
sta primavera, Márái "ataca" de nuevo con La extraña; ya se verá con qué resultados. Desde luego, por obra que traducir no será, hay donde escoger (publicó unas cuarenta obras en total); aunque se agradecería una edición en español de sus poemas (creo que no existe). El tono poético de muchas de sus descripciones hace augurar que sean buenos.

Se puede leer el primer capítulo de La extraña aquí.